lunes, 23 de julio de 2012

Anna Eva Fay y la adivinación


Anne Eva Fay
Treinta años después de que Robert-Houdin inventara la doble vista, en 1870, Anna Eva Fay idearía un espectáculo de Vaudeville llamado a convertirse en un clásico del mentalismo: El juego de las preguntas y respuestas.

Pero vivió en la época dorada del espiritismo y se mantuvo prácticamente toda su vida en una frontera ambigua, oscilando entre la magia de escena y la doctrina de Kardec que pretendía elaborar una versión científica de la religión.

Su actuación en The Crystal Palace, en la que incorporó los efectos que realizaban los Hermanos Davenport, despertó el interés del químico William Crookes. El descubridor del Talio e inventor del tubo de descarga de rayos catódicos la invitó a repetir la experiencia en su casa.

Años antes, los Hermanos Davenport habían ofrecido una  sesión privada en la mansión de Arthur Conan Doyle con un resultados totalmente convincente para el escritor. Cuando se trataba de espiritismo Doyle se volvía la antítesis de su personaje Sherlock Holmes.
Crookes era un científico y  tomó  precauciones para la realización del experimento, aunque, por supuesto, no todas las necesarias. La transformación de los deseos en credulidad es un mecanismo difícil de controlar. Anna Eva Fay se encontraba  aparentemente inhabilitada para tocar ningún instrumento, pero Crookes escuchó nítidamente el sonido de una campana y se  persuadió de sus poderes para provocar la intervención de los espíritus.

Cartel del espectáculo de Eva Fay
 La traición de uno de sus ayudantes puso al descubierto las técnicas, en ocasiones muy sutiles, que utilizaba para realizar sus efectos maravillosos. Washington Irving Bishop acabaría convirtiéndose en un gran mentalista, pero cuando fue despedido por Anna Eva, hacia 1876, estaba más interesado en vengarse, que en proseguir su carrera. Sacó a la luz las tripas del espectáculo en el Daily Graphic, un periódico de Nueva York. A pesar de ello Anna Eva Fay  insistió en seguir presentándose como un  genuino fenómeno espiritista. El célebre detective inglés Allan Pinkerton ironizó sobre uno y otra en su novela The Spiritualists and the Detectives.
Una nueva traición, rescataría las contribuciones de Anna Eva Fay para el mundo de las artes escénicas. Su hijo se casó con una muchacha llamada Anne Norman, a la que enseñó el acto de  adivinación del pensamiento. Fue su nuera, con el nombre de Eva Fay, quien perfeccionó el método y puede ser considerada la primera médium teatral, que no recurre a las equívocas  explicaciones sobrenaturales para justificar su arte aparentemente imposible.. 

Harry Houdini y Anne Eva Fay
El público redactaba sus preguntas por escrito. Eran introducidas en un sobre cerrado. Eva aproximaba el sobre a su frente, hasta que el papel tocaba la piel y, poco después, adivinaba la pregunta y profetizaba la respuesta

En sus últimos años Anna Eva Fay recibió el reconocimiento de las sociedades mágicas y se entrevistó con Harry Houdini, a quien reveló el secreto de cómo había burlado al científico Crookes.

Barry Wiley un escritor especializado en temas relacionados con el mentalismo ha escrito una biografía de esta mujer fascinante con el título  The Indescribable Phenomenon - The Life and Mysteries of Anna Eva Fay.

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